|
El microcentro Wekimün inició en el año 1997 un proyecto de mejoramiento educativo que pretende enriquecer el uso del lenguaje oral en lengua mapuche y a su vez el castellano, a través del montaje y emisión de programas radiales entre las escuelas que conforman el microcentro.
Autor: Microcentro Wekimün, Coordinadora: Fresia Pañinao
País: IX Región, Chile
Organismo responsable: Microcentro Wekimün
Ficha de Registro: No se perderán nuestros conocimientos mapuches (63 kb)
¿Qué se pretendía transformar y por qué?
El Proyecto de Mejoramiento Educativo "Wekimün Tañi Dungün" (La Voz de la Sabiduría) fue iniciado por el microcentro Wekimün en el año 1997 con el objetivo de enfrentar la dificultad que tienen los alumnos para comunicarse, en forma oral y escrita, en las diferentes situaciones donde les corresponde interactuar, debido al escaso dominio de competencias lingüísticas que les permitieran transferir sus ideas desde su lengua materna (mapudungún) a la lengua castellana.
Se propuso que, con la instalación de radiotransmisores en cada escuela, tanto alumnos como profesores y miembros de la comunidad participaran activamente en procesos comunicacionales en las dos lenguas de uso del entorno. Además de la estimulación del lenguaje, se pretende validar el mapudungün, elevar la autoestima de los niños al transformarse en comunicadores fluidos y, por lo mismo, mejorar su rendimiento en otras áreas del conocimiento.
¿Cómo se llevó a cabo?
Cada escuela del microcentro tuvo a su cargo la realización del programa radial una vez a la semana. Se pusieron de acuerdo todos los docentes en torno a los temas del programa en su reunión mensual de microcentro. Cuando comenzaron con el proyecto de la radio, lo primero fue aprender cómo funcionaba, familiarizarse con el manejo del equipo y luego enseñarle a los niños a manejar el sistema. Durante un año los profesores asistieron todos los jueves al Liceo Oscar Moser, en Temuco, para recibir apoyo en cultura e idioma mapuche, así como capacitación para estructurar coros con instrumentos mapuches.
En varias de las siete escuelas del microcentro Wekimün han iniciado, además, proyectos institucionales para fortalecer en sus alumnos/as la autoestima y valoración de la propia identidad. En Budi Mallín están formando a sus alumnos en el ejercicio de las normas democráticas a través de la creación de un “gobierno estudiantil”. En la escuela Arauco funciona también uno de los primeros jardines rurales de la IX región y es étnico, es decir, se recibe y enseña a los pequeños en las dos lenguas. Está a cargo de la JUNJI (Junta Nacional de Jardines Infantiles).
La profesora de la escuela de Codopille ha estado centrada, desde que llegó, en desarrollar un fuerte trabajo pedagógico intercultural. Partió por acercarse a los apoderados y a la comunidad, acogiendo sus costumbres y tradiciones, dando los espacios para que se expresen. En una de las salas del establecimiento ha montado un pequeño museo con piezas recolectadas por los alumnos, entre sus familias. Dentro de la jornada completa diurna ha implementado talleres de tejido a telar, música, alfarería e investigación de tradiciones. Se enseña y aprende en ambas lenguas dado que la profesora misma es mapuche hablante.
¿Qué resultados se obtuvieron?
En resultados concretos, logrados a través del Programa Radial, varios observan que resulta entretenido para los niños, van perdiendo la timidez, se van soltando, crece la relación de confianza con el profesor, han ido mejorando su presentación personal y ahora se paran con más decisión y seguridad. Sin embargo, reconocen que el vocabulario sigue siendo pobre, su redacción, ortografía y lectura es algo que es necesario mejorar.
Para la profesora de Codopille hacer una educación intercultural no es fácil. “Es difícil que un profesor chileno llegue al mapuche, es un proceso que requiere de mucho compartir, atender a sus situaciones problemáticas, integrarse a la comunidad, mejorar un poquito la calidad de vida a través de información, de orientación, de proyectos...” El desafío está en que los profesores se integren e interesen por los programas interculturales, que den su opinión para ejercer una pedagogía adecuada a la realidad de sus alumnos y que exista un proyecto intercultural en que esté comprometido el Ministerio de Educación, con especialistas dedicados, no sólo profesores.
|