El programa considera a la comunidad y a la familia como los más importantes agentes en la promoción de la salud y del desarrollo de sus hijos; respeta sus experiencias y culturas en la implementación de sus acciones. A través de materiales de apoyo y de la interacción con las visitadoras familiares, las familias atendidas tienen acceso a informaciones y vivencias esenciales para favorecer los cuidados y la educación de sus hijos. La comunidad es considerada un espacio fundamental de potencialidades, recursos humanos, materiales e institucionales para la educación, salud y el desarrollo de los niños. La intersectorialidad responde a la interdependencia de las necesidades y demandas de la población que exigen la articulación de todos los sectores involucrados con la atención de las embarazadas y los niños pequeños y con la promoción y protección de sus familias, a través de un modelo integrado de ejecución local de una política pública para la infancia.